Hola! Mi nombre es Daniela. Mi camino hasta llegar donde estoy hoy ha sido variado y lleno de desafíos.
Desde pequeña siempre he sentido una conexión profunda con los animales, me han acompañado en las diferentes etapas de mi vida siendo siempre un apoyo incondicional haciendo que mi camino sea más bonito.
Como a muchos, cuando llega el momento de elegir a qué dedicarse, no tenía muy claro por donde avanzar, según lo que tenía como opciones en ese momento. Estudié laboratorio dental, gastronomía y trabajé varios años en esto. Hasta que la enfermedad apareció como gran maestra y oportunidad de encontrar mi camino.
Busqué en la medicina convencional sin embargo, lo encontraba sanación, me ayudaba a paliar los síntomas. En momentos de sentirme cansada y frustrada por no encontrar mejoras llegó a mi el biomagnetismo médico, hace 13 años atrás. Como un salto de fe me dispuse abriéndome a que podría encontrar ahí y descubrí la solución a algunas cosas que necesitaba justo en ese momento. Esto tocó tan profundo en mí que decidí formarme para poder compartir lo que a mí me llegó como un regalo. En ese momento me fui a vivir al desierto de Atacama, el desierto más árido del planeta, lugar misterioso y lleno de magia que me invitó a ir a lo más profundo de mi para sentirme y recolocarme en mi camino.
Luego me formé como reikista, aprendí TRE, péndulo hebreo, masaje Abhyanga, reflexología, liberación emocional, Tameana, entre otras diferentes técnicas terapéuticas que fueron resonando conmigo. Poco a poco he ido desarrollando mi propia forma de hacer terapia.
Así fui descubriendo que esta puerta que se abrió me invitó al mundo de lo sutil, la energía .
Hasta que conocí a mi maestra Mariví Simona, que me mostró que podemos comunicarnos con los animales. Para mi fue un llamado que llegó directo a mi corazón con una certeza que me impulsó a abrirme nuevamente y que me conmocionó profundamente. Desde ese día me embarqué en este nuevo viaje para recuperar mi conexión con lo sutil y así poder hoy ser un puente entre animales y humanos.
Ha sido un camino de mucha transformación, aprendizaje y reconexión acompañada de esa forma tan bonita que tienen los animales de vivir.
— Con amor, Dani —